miércoles, 23 de julio de 2008

Tarde de shopping


Si has pasado una tarde caminando con tus hijos por el shopping, entenderás algo de esto.
Cuando queres mirar una vidriera de ropa que te gusta, alguno está al borde de la escalera mecánica.

Cuando decidieron con tu amiga tomarse un café, otro te pide ir al baño.

Cuando volvés del baño y te vas a sentar, el bebé se hizo caca, otra vez al baño.
En el baño, manoteas desesperada el bolso para rescatar del fondo bien fondo las toallitas húmedas y al sacarlas con la única mano que te queda libre arrasás con otro montón de cosas que salen sin que vos las necesites.

Volvés a querer sentarte con tu amiga y ahora es ella la que lleva sus chicos al baño.
Si logran pedir algo para tomar, alguno de los chicos se lo tira encima. No quería ser reiterativa con lo del baño, pero allá van de nuevo.
Abandonan el operativo café por obvia imposibilidad de ser llevado adelante.

Logran esquivar el kiosco donde ya compraron suficientes caramelos como para una fiesta de cumpleaños. Evitaron la juguetería para que dejen de pedir regalitos todo el tiempo.

¡Genial! los chicos ven los jueguitos y les gritan como locos para que los lleven. Cuando entran, corren perdidos entre tooooda la gente que esta en la misma que vos y tu amiga. Entonces mientras le haces upa al bebé, sostenés el bolso lleno de cosas, empujas el cochecito, vas gritando como una desquiciada entre la gente el nombre de tu hijo, que sigue corriendo para llegar a ese trencito que tanto le gusta. Tu amiga corre con el suyo antes que se suba sin permiso al pelotero.

A estas alturas ya estas disfónica, acalorada, con el maquillaje corrido y los ojos desorbitados.
Y encima de tu boca sale una frase matadora: "Mirá que bien se porta esa nena" Si, si, si. Acabás de decir la misma frase que odiabas de tu mamá cuando eras chica.

Operativo sacar a los chicos de los jueguitos: cumplido pero con heridos en el frente, vos y tu amiga.
Ya todos los niños cansados, piden upa y mas upa, y ustedes dos no ven la hora de llegar hasta el auto que dejaron en la otra punta.
Los chicos lloran y ustedes querrían llorar también ¿no?.


Ellos no necesitan ser de "los niños terribles" para que se nos den situaciones como esta (que puede ser una exageración o no, todo depende).

Aveces me ha pasado y lo veo en otras mamás, querer hacer todo al mismo tiempo. Salir de casa, pasear con una amiga, charlar un rato. Pero queremos compartir también con los chicos, algunas por culpa de dejarlos, y otras porque así lo prefieren.

Pero todo no se puede y terminamos enojadas con los ellos porque casi enloquecemos en esta travesía, cuando en realidad ellos solo son niños y hacen cosas de niños. Todo niño va a pedir cosas de la juguetería, quiere ir a los jueguitos, se aburre sentado en un bar.

Sin querer aveces nos ponemos solas en estas situaciones desbordantes. No esta mal salir un rato sin ellos, charlar tranquila con una amiga sin pretender que nuestro hijo lo disfrute y se quede calladito al lado nuestro. Al final, así tampoco compartimos con él.

Pienso en las veces que no nos damos esos permisos. Y creo que son necesarios. Oxigenan, nos conecta con otras necesidades nuestras. Nos saca por un rato del mundo niño que tanto placer nos da, pero que nos puede cansar un poco.

Y cuando salimos con niños, salimos con niños. Se entiende. ¿No?

4 comentarios:

Xochitl.. dijo...

Como me reí!!! bueno ya estoy pensando que me conoces .. mmm tendré que cobrarte los derechos por publicar mi vida jajaja

Y es justo asi como lo describes, esa desesperación cuando sales con tus amigas y toooodos los hijos. Hace días fui al café con una de ellas, con sus dos hijos (niñi-niña) y yo con la mía.. la locura!!! ya nada mas nos veíamos una a la otra sin saber que hacer.
Pero también tengo mis días de soltera porque pretender disfrutar de una salida con tus amigas con hijos es imposible y bueno me da vergüenza confesarlo pero yo no me siento mal de salir sola algunas veces para poder dsfrutar de una buena plática y un cafe.
Lo digo una vez mas.. ME ENCANTA LEERTE ...!!!!
Un abrazo.

mmm tu tambien tienes la palabrita del terror. jijiji

Marcela y Sergio dijo...

Tal cual, es así. Y cuando se logra salir sin hijos, la charla gira en torno a ellos, casi siempre.
Saludos

Verónica dijo...

Xo: Es que son experiencias que nos unen, mas allá de la forma particular de ser mamás que tengamos. Son de esas cosas que las vivimos todas muchas veces.
Te mando mail.
Beso.

Marina dijo...

Será que me espiás cuando voy al shopping?? porque sentís que relatabas una salida mía... ja ja. Besos