sábado, 12 de julio de 2008

Sanas costumbres


Darles un beso cuando se van a dormir.
Tomarlos de la mano para cruzar la calle. Despertarlos con cosquillitas suaves así no se siente feo cuando hay que madrugar. Asegurarse que el café con leche o el choco estén a la temperatura que les gusta. Avisarles cuando se hizo la hora del programa favorito. Traer como yapita del súper "eso" que tanto les gusta.
Invitar a su mejor amigo a almorzar. Comprarles una ropa de su color favorito. Saber cual es su color favorito.
Calibrar la temperatura justa del agua para el baño.
Darles un beso cuando los dejamos en el cole, en inglés, en danza, en hokey. ¡Ah! y también cuando los buscamos.
Pedirles perdón cuando los retamos sin razón. Decirles que los queremos.
Explicarles por qué le decimos que no a algo.
Hacer malabares con nuestra agenda para llevarlos a ese cumple tan lejos y en horario tan inconveniente.
Sentirnos agredidos cuando los agreden. Felices cuando son felices.
Llorar en cada fiestita de la escuela.
Disfrutar al darles alguna sorpresa. Poner la ropa que van a usar cerquita la estufa cuando hace frío.
Desear que la vacuna fuera para nosotros. Que la fiebre no los bajoneara.
Querer desesperadamente que ese día que llegamos tarde a buscarlos, no se hayan sentido tristes.
Tener la solución mágica para sus lágrimas.

Y la lista podría seguir de manera casi infinita.
Diganme si muchos de los ingredientes de esta lista no nos salen de manera espontánea, sin pensar ni cuestionarnos demasiado.
Y después somos tan ingratos con nosotros mismos preguntandonos si estaremos haciendo las grandes maravillas que ser buenos padres requiere.

4 comentarios:

pepi dijo...

He llegado a ti sin saber muy bien cómo, pero me has dado en el corazón, si, todas esas buenas costumbres nos salen sin pensar y por un sólo motivo, daríamos la vida por ellos, más es imposible querer, y claro que somos buenos padres, no los podría haber mejores.

Besos
Pepi

Marcela y Sergio dijo...

Hay algo mejor que eso???? Modificar tu agenda y posponer una reunión aburrida con alguien idem y que te devuelva una sonrisa por ser cómplice, por haber logrado que esté en ese cumpleaños en un horario y lugar inconveniente??? No es maravilloso....

Verónica dijo...

Hola a los tres. Sí que es maravilloso. Lo que mas me gusta de estas cosas cotidianas es que son las de todos los días. Las que los hacen a nuestros hijos sentirse importantes, mirados, parte de nosotros. En ocasiones corremos el riesgo de distraernos buscando formas super maravillosas de ser padres, nos hacemos cuestionamientos de todos los colores (que no son del todo malos), pero lo constante, lo de todos los días, le imprime a nuestros niños lo sano de pertenecer, ser parte de nuestra vida, de nuestros días.

Anónimo dijo...

Vero, descubro este post, de leer tu ultimo, y me emocione mucho contodos los puntos y agregue muchos mas, gracias por hacerme descubrir que estoy haciendo un poquito bien mi funsion de madre, ya que al serlo me descubri como mujer como otra mujer que desconocia o que dormia desde que deje las muñecas, mis hijas articuladas, que la vida se encargo de olvidarlas, pero que la maternidad desperto cosas que ni me imaginaba... ellos son mi movil de todos los dias.
gracias un beso
Carina