lunes, 28 de julio de 2008

Ella. Mi obstetra.


Primer embarazo.

Esperando a Ezequiel.

Todo bien hasta el sexto mes que la tensión empezó a subir un poco.

Análisis, ecografías, control de la tensión.

Y se fueron sumando viajes hasta el hospital cuando marcaba muy alta.

Medicación. Y el embarazo se fue tornando complicado para nosotros. Mi marido trabajando toda la semana en La Rioja. Yo y la panza entre la casa de mi mamá, la nuestra y la guardia de obstetricia.

Tener constantemente miedo que al bebé le pase algo, medir todo el tiempo si veía estrellitas o me dolía la cabeza. Reposo.

Pies y manos hinchados.

Ella me calmaba, ponía paños fríos sobre mis ansiedades.

Me aseguraba que todo iba a salir bien, que ella me cuidaba.

Un fin de semana, el embarazo casi a término, me internaron por dos días.

Mi paciencia escasa, mi ansiedad desbordante.

Ella entró el lunes a la habitación con el alta firmada.

Casi me desmayo del enojo. "Sacame el chico ya" le dije "inducime el parto, no doy más. Quiero que nazca, no quiero estar yendo y viniendo con miedo que le pase algo".

Ella me miró, se acercó, se sentó en la cama al lado mio y me dijo:
"yo recién llego al hospital y me quedo hasta la noche, para mi sería muy fácil hacer lo que me pedís, cómodo. Pero vos sos una primeriza con poca dilatación. Si yo te hago una inducción es probable que terminemos en una cesárea sin sentido. Está todo bien, andá a tu casa y esperemos el momento que él tenga que nacer."

Me fui. Un poco enojada la verdad.

El sábado siguiente a las cuatro y veinte de la tarde sentí el momento en que Eze se encajó y arrancó el trabajo de parto. Nació a las doce de la noche, por parto natural. Rápido, casi sin intervenciones. Y Ella estaba ahí, lista para acompañarnos.

Entendí que sus palabras del lunes eran ciertas. Y con el tiempo vi que no todos quienes se dedican a la obstetricia toman esos criterios. Muchas veces buscan los caminos más cómodos para ellos, para sus horarios. Y hacen que las mujeres y sus bebés se enfrenten a cesáreas sin sentido o inducciones dolorosas que terminan en cirugías de urgencia.

Ella: Claudia Travella del Hospital Privado de Córdoba.

Obviamente que me acompañó en los nacimientos de Luisina y Alejo también. Y con todo derecho me pregunta por ellos diciendo "¿cómo andan mis hijos?".
Gracias Clau. Siempre.

8 comentarios:

Mai dijo...

Una de cal, una de arena. Pasé por ambas experiencias. La primera invasiva, descuidada, bruta, buscando la comodidad del sistema del hospital, triste. La segunda dulce, cuidadosa, respetuosa, segura, llena de amor, con vocación de servicio.
Qué bueno que nos hayamos cruzado con estas Claudias! La mía: Claudia Alonso, de Fundación Dando a Luz, Bs As.
Besos!

Verónica dijo...

Mai, así son las cosas no?
En momentos tan especiales para nosotras encontrar alguien que nos respete y nos cuide puede costar. Aunque no debería, porque se trata de recibir vida, acompañar en el nacimiento y dejar que la naturaleza sea. Vuelvo un poco al tema de quienes somos los verdaderos protagonistas de este nacimiento, o nos correspondería serlo.

Laia dijo...

Mi experiencia fue totalmente opuesta, tuve un embarazo algo molesto(por el calor del verano con mi barriguita) pero un parto buenisimo y rapidisimo, la verdad es que en el hospirtal se portaron genial. Aitana solo tardó en nacer poco mas de 4 horas, supongo que eso también tendrá algo que ver. Besos

Marina dijo...

Quiero una obstetra así!! Qué dulce preguntar por "sus" hijos... Tuviste mucha suerte encontrarte con una médica así... Un beso!

Xochitl.. dijo...

Que suerte la tuya al tener a tu lado una gine como Claudia, y que lindo que le dediques un post... Ella lo lee..??? ojalá que si.

Mi hermana también es doctora y ya trajo muchos niños al mundo.

Un abrazo.

PD. será que debo volver a los mail contigo?? no se si avanzo

Verónica dijo...

Xo: sabes que me encanta cuando nos "maileamos" y se arma un ida y vuelta de muchas cosas. Así que cuando quieras. Espero tu mail para saber como vas avanzando.
Besos.

Laia, que rápioda tu Aitana!!

Mari: hay que buscar, existen, juro que existen muchas Claudias por allí.

Besos a todas.
Vero.

Jeannette Le Roux dijo...

Claudia Travella tambien es mi obstetra.. Y lo fue con mi primer hijo.. Es una mujer dulce como pocas y es increible la tranquilidad y seguridad que transmite!!! Puedo decir que mis hijos estan en las manos de un angel!!

Anónimo dijo...

Ya saque mi turno con ella!!!!!