sábado, 5 de julio de 2008

La Abu Gladys

Cuando era chica había algo que disfrutaba más que nada en este mundo: ir a Uruguay a visitar a mi abuela o que ella cruzara el charco para visitarnos a nosotros.

Gran contadora de historias, de terror, princesas, piratas, países lejanos, historias. Introducía con sus palabras un montón de imágenes, sensaciones y curiosidades que nadie podía igualar.
No había antojo que yo sintiera que mi abuela no fuera capaz de escuchar y cumplir casi de inmediato. Con ella descubrí la magia desbordante de mirar las estrellas en el silencio del barrio de Malvin donde vivía.

Nos sentábamos solas en el jardín en las noches calientes del verano a mirar el cielo, hablando bajito como si el sonido de nuestras voces fuera capaz de desarmar con su vibrar las constelaciones que íbamos descubriendo.

No dudaba en desordenar su cama en un divertido intercambio de cosquillas y carcajadas.
Tenía el exacto sentido de la oportunidad como para preparar unas tortafritas calientes en medio de las tormentas de verano y una buena taza de leche con miel durante las de invierno.
Mi abuela me hizo amar el mar, aprender sus secretos, disfrutar sus sonidos.
Mi abuela me regaló sabores, el dulce de tomate, el pan casero, las tortas de chocolate....
Agradezco a la vida, que ella haya sido eso y mucho más. Agradezco su estar, su contar, su mirar.

Hoy es una bisabuela orgullosa y enamorada de mis hijos. Con sus 82 años y una salud que atenta contra sus impulsos audaces, termina convenciendo al más obsesivo de los médicos y consigue tozudamente el permiso para visitarnos.

Si no lo hiciera, no sería realmente ella.
Gracias Abu.


Todo niño que cuente con unos buenos abuelos cariñosos y dispuestos, ¡que lo disfrute! que es un tesoro para toda la vida.

2 comentarios:

Charo dijo...

Qué lindo Vero!!!!
No es genial disfrutar de la abuela a los casi 40 años? Besos!

Verónica dijo...

De lo mejor Charo..Es genial que mis hijos la tengan cerca, que la cuiden, la ayuden en sus pasos que a veces cuestan, que entiendan que pregunta varias veces lo mismo y contesten con amor y paciencia...Maravilloso..
Besito Charo