
En un libro de relatos de María Novo llamado "ellas, las invisibles" encontré éste llamado "Ser madre" que me resultó conmovedor. Es el relato interno que va haciendo consigo misma una mujer que teniendo un bebé tiene que salir a trabajar, corriendo con sus horarios, compitiendo por no perder su puesto y deseando pasar mas tiempo con su hijo. Acá comparto con ustedes fragmentos del relato:
"...el reloj tan insistente como siempre y la prisa, corrompiendo ese deseo antiguo de tocar a su hijo y demorarse.
....Se trata de correr, de vivir de costado y a destiempo ese placer oculto y vivo de ser madre.-No saltes Juan, no saltes que hay que irse; y ahora se hace pis, otra vez a mudarlo, es que no llego, pero si ficho tarde me tendré que explicar, no sé ya qué decirles, porque esto no lo pueden entender, mi jefe es solo padre, que desdicha.
-Come bien niño y no metas la mano en la comida...Pero como le digo estas cosas si él sólo quiere jugar y nació para eso, para volcar los platos de la vida, para no ser usado sino usar, para romper el orden y reír, que ahora no ríe, tan atrapado por esta rapidez de un plan que no es el suyo: correr, salir corriendo, a las ocho menos cuarto alcanzar la guardería.....
...Que extraña sensación la de haber perdido el centro de mi vida, la de amar a este hijo más que a todos mis bienes y, sin embargo, no poder dedicarle más tiempo: ser madre y ser mujer, todo a la vez, estar con él pero estar en el mundo....
Ya nos vamos, el viento en contra.....Tengo miedo, me parece que es poco con el fin de semana, yo querría que él creciese conmigo más despacio, que sintiese que es parte de un proyecto que consiste en mirarse a los ojos y reír, no solo de este ir y venir que no puede entender......
Mi jefe no es mujer, si lo fuese entendería que las ocho es muy pronto cuando se tiene un hijo, que una media jornada sería suficiente, ya le pedí y me dijeron vete, ese es tu problema.
Tengo que competir con ellos, mis colegas. Siempre llegan intactos al trabajo....porque saben que hay alguien que les cubre; ellos pueden hacer reuniones cuando las guarderías cierran y los chicos esperan reconocer un rostro familiar en la puerta.
Ya la veo solo queda esta calle, y llegaremos pronto. ...Voy contando los tiempos que nos quedan de a dos, juntos tu y yo y me parecen cortos, escasos, medidos, ahora que podría disfrutarte, que de mayor te irás.....
Buenos días Elena. Juan llega un poco a disgusto, pero ya se le pasará, como otros días, eso me dicen, que después come y juega como todos.....
...Las ocho menos tres, los tres que necesito para llegar si está el ascensor en el portal y, si no, escaleras arriba, me va en ello el puesto.....
Logré llegar.
Doce expedientes, me espera un día intenso,
y acaban de anunciar una reunión..., tendré que pedirle a mi madre que recoja el niño a media tarde....
-Sí, señor director, podré quedarme, cómo no.
-La reunión es a las seis, ya lo he entendido. No faltaré. Que la empresa no tenga contratiempos, que los balances reflejen unas buenas ganancias. Por mí no quedará, señor director....
Pero que pena que usted no sea mujer y esté amamantando, qué pena que no sepa que la vida se esconde en otro sitio, palpita de otro modo.
¡Qué pena, señor director...!"
Espero que les haya gustado.. A mi me hizo pensar en muchas cosas. En ciertos tiempos en los que maternando, se nos dificulta subirnos al ritmo que nos piden y nos exigen nuestros trabajos, o quienes nos rodean. En esos ritmos que van a destiempo de los nuestros y que ni siquiera nosotras imaginábamos antes de ser mamás. Y en la búsqueda de reparar un poco estas sensaciones, generando otros espacios de disfrute con el bebé...