jueves, 14 de agosto de 2008

Aclaración

¿No se enojan si vuelvo a retomar lo que surgió de los dos posteos anteriores?

Me llamó la atención cómo se fue derivando en el tema de que nos cansamos. Las rutinas que nos acosan. Los ritmos que enloquecen. El trabajo y la crianza. Y todo esto haciendo interferencia con las demandas de los bebés.

Claro que estas cosas nos pasan. Es realmente agotador tener un bebé que depende absoluta y exclusivamente de nosotros, del entramado emocional que vamos generando a su alrededor, de la manera que tenemos de descifrar lo que le pasa. Agotador y hermoso a la vez.
Pasa de todo. Y que esto nos suceda no habla de no amarlo. De no desear estar con él. Ni tampoco habla de una absoluta desconexión.

Me preocupa cuando en este remolino de cuestiones se habla del bebé como el que estaría manipulando nuestras vidas. La manipulación ( que nos tome el tiempo, que nos maneje, que nos pida por gusto, por malcrianza) a mi modo de ver No existe en el recién nacido. El bebé necesita y pide lo que necesita.
Al hablar del bebé visto como agresor miraba el abordaje en el discurso social de estas cosas. Lo que se escucha en la calle, en las sala de espera pediátricas, en las mismas indicaciones del pediatra, etc. Para nada me refería a que si una mamá se siente agotada, es porque ve al bebé como agresor, es la carga que se le pone al discurso. Lo que en ocasiones se le dice a esa mamá, por ejemplo como que su hijo la está agarrando de punto, marcando como una intencionalidad. Ahí siento la diferencia. El lugar en el que ordenamos y nombramos las cosas.

4 comentarios:

XIMENA IANANTUONI dijo...

Vero creo que la indefensión de los bebes y sus demandas confrontan mucho con nuestras necesidades infantiles, con nuestras carencias y deseos de cuidados y sostenes, lo cual a veces se vuelve muy difícil de tolerar, ¿no te parece?

Xochitl.. dijo...

Ahh bueno aclarado el punto coincido contigo, no es que el bebe moleste, somos nosotras las agotadas.. es así?? o me lo repites?? jeje
Por cierto premio en mi blog para ti.

Verónica dijo...

Hola Xime. Totalmente de acuerdo. Por eso es que me parece fundamental trabajar sobre esas necesidades infantiles que se reactualizan. Me gusta pensar estos momentos como posibilidades de encontrarnos con partes de nuestra historia que en otras ocasiones no se nos presenta tan claramente. Hay movimiento, intolerancia. Y con ello, posibilidades diferentes de crecimiento.

Verónica dijo...

Edith: Pasaré a buscarlo. Gracias.
Besos