martes, 14 de octubre de 2008

Hermanos y diferencias...



Gilda me preguntaba en el post anterior por las diferencias entre los hijos....



Dificil la pregunta, o mas bien la respuesta..

Cada hijo ocupa un lugar particular. Porque es un ser particular.
Cada hijo llegó a la familia en un momento, orden y circunstancia especiales.
Cada hijo despierta sensaciones diferentes.
Nos moviliza desde lugares distintos a los otros.
Siento que definitivamente no somos los mismos padres de todos nuestros hijos.
Quizás con el primero nuestra inexperiencia y miedos nos atrapan y con el segundo en ese aspecto nos relajamos. Con el segundo sentimos miedo que sufra el primero y con el tercero ejercemos un disfrute mas despreocupado. Con el tercero vivimos corriendo y con el primero nos podíamos dedicar más a algunas cuestiones. El primero no tiene hermanos y los otros llegan cuando ya los hay...
Hay circunstancias ocasionales que pueden marcar la llegada de cada hijo, duelos en curso, problemas laborales o económicos, crisis de pareja o familiares, etc. O a la inversa: crecimiento laboral, momento intenso de encuentro en la pareja, etc.
Diferencias....hay.
Cada hijo nos sumerge en aguas distintas.
Nos mueve de manera especial partes de nuestra historia.
Y desde ahí creo que las diferencias son sanas y necesarias, mientras estén sostenidas por ese amor particular que sentimos por cada uno. Mientras que sea una diferencia que no separe, no lastime, que no genere sensaciones desagradables entre los hermanos.
Son dolorosas las diferencias que ubican a alguno como depositario de todo lo negativo y otro queda resguardado entre lo positivo que tenemos para ubicar. Ahí entraríamos en terreno de lo que no es saludable.

Es cierto que hay familias que marcan diferencias fuertes. Diferencias que tienen que ver con el amor, con el vínculo profundo que sostiene la relación. Diferencias en cuanto a las potencialidades que atribuyen a cada hijo para enfrentarse a la vida. Diferencias según el sexo en cuanto a permisos, derechos. Diferencias que enferman.
Las otras, las diferencias por la diferencia misma que existe entre un hijo y otro. Las diferencias porque con cada uno establecemos un vínculo único. Las diferencias porque son personas diferentes, son sanas, necesarias y generan crecimiento. Son las que le darán a cada persona el contexto de individualidad con el cual se va a desarrollar en su vida.
Vuelvo al post sobre la llegada de los hermanos. El amor por los hijos se siente, no se mide por mitades ni por cuartos. No me sale definir el amor por mis hijos como igual, parecido o distinto. Se siente amor...
Les vamos dando a los hijos lo que podemos, lo que nos sale. Puede ser que hagamos alguna diferencia, sin quererlo, o porque alguna circunstancia especial se nos presenta. Siempre hay tiempo de mirar, de revisar y reparar.
Puede ser que, por ejemplo, sin darnos cuenta ubiquemos a alguno en situación de mayor fragilidad entonces le dejemos pasar algunas cosas que a los otros no. Y así como esta muchas situaciones.
Escuchando a los chicos atentamente podemos descubrirlas. Todo es cuestión de mirar el camino de la crianza. Escuchar y abrir puertas internas.
Una cosa: Hacemos diferencias. Cuando las corridas diarias nos hacen encontrarnos con las demandas de todos, al mismo tiempo, y con la urgencia de recibir lo que piden, es imposible cubrir esas demandas al unísono, y en sintonía para que nadie se sienta herido. Nos pasa. Porque no se puede con todo, yo por lo menos no puedo.
Vamos respondiendo como nos sale. La perfección se me hace imposible, por suerte.
La respuesta inmediata a todos también.
Y una relación "igual" con mis tres hijos: impersonal.
Hay mucho para pensar sobre este tema..Aportes: bienvenidos.
(Gilda. Espero que te haya aclarado algo el post. )

26 comentarios:

Xochitl.. dijo...

mmm hago acto de presencia nomas.. porque mucho por opinar no tengo ya que solo hay una hija en mi vida.
Besos

Verónica dijo...

Ey!! pero has sido hija vos...y tenés hermanos...así que algo debe haber..

Besitos.
Vero

tia elsa dijo...

Coincido contigo, cada hijo es diferente y la relación que se entabla también. En mi caso mi hijo mayor fue un infant terrible, la segunda tranquila, obediente paracia la antítesis, el tercero llegó con los dos más grandes en plena adolecencia y yo con 43 años. Los amo a los tres con todo lo que implica amar, pero es evidente que fueron realidades muy distintas. El mayor siempre tuvo nuestra atención porque era díficil y habìa que educarlo y ayudarlos, la segunda todo era tan fácil, tan obediente, recièn en la adolecencia algún ajueste (quien no a esa edad) y el menor y bueno es el hijo de la vejentud y todos absolutamente todos, hermanos incluidos lo mimamos a más no poder y él lo merece, es un dulce. Muy lindo post, besos tía Elsa.

Verónica dijo...

Gracias Elsa por compartir tu experiencia...Me encanta tu descripción de cada uno de tus hijos con su particularidades...

Cariños.
Vero

Françoise dijo...

Ay Vero, que linda eres... dices las cosas de una forma que nos haces revivir muchos sentimientos, como sabes solo tengo un hijo, pero pienso mucho en mi hermano... esa es una historia que luego te contare y creo que ahi radica lo que hablabamos el otro dia de mi "no querer" mas hijos... Es verdad todo lo que dices, me gusto mucho este post, me lleno de melancolia tambien, porque es que ser padres no es facil, al menos el mio intento siempre hacer todo bien y por supuesto la perfeccion no esta... en fin... algun dia te contare con mas detalles. LIndo post.
Vero mil gracias por venir a comentarme el ultimo post, que util y que palmadita en la espalda tan calurosa para no sentirme mal por no poder siempre...eres muy linda. Gracias

Laia dijo...

Yo de momento sólo tengo una hijita pero es un tema que me preocupa mucho cuando tenga mas. Yo ador a mi hija con todas mis fueras. la admiro tanto tansisimo que dudo poder querer a otra persona igual. Supongo que este mido se me quitara cuando tenga otro hijo y lo admire igual que a mi pequeña. Pero mepreocupa tambien no poder dedicarle el mismo tiempo, que no se sienta igual de querido, de hacer sin querer diferencias.Pero despues de leer tu post me quedo un poco mas tranquila. Besos

Anónimo dijo...

Me movió en lo profundo este tema de los hermanos.Yo tengo dos hijos y recuerdo muy bien la sensación de culpa en el momento de nacer mi segunda hija pensando en que abandonaría al primero, para ir a parir y para atenderla como bebé recién nacida, pensando que mi primer hijo que aún era muy chiquito, se sentiría desplazado y me preocupaba no poder amar con la misma intensidad a ambos. Pero en cuanto apareció mi niña todo lo iluminó y me permitió tener una experiencia totalmente distinta al primero. Todos los días me sorprende con sus grandes diferencias respecto de su hermano, eso es lo interesante poder ver las diferencias como algo particular y único de cada persona. De adolescente soñaba con tener tres o cuatro hijos, quizás porque tuve la experiencia de tener tres hermanas que fueron el motor para salir adelante en situaciones difíciles de mi vida.
Mi primer hijo es muy especial, mi segunda hija es muy especial, son únicos y distintos, son los que me permitieron transformar mi vida, los amo con una intensidad indescriptible que no se puede medir, los amo con fuerzas inimaginadas, y ese amor se siente en el cuerpo, en el alma. Anne.

Charo dijo...

Y por otro lado, como adultos, cuánto cuesta correrse del lugar asignado y tomado en la familia y cuánto genera en los demás eso.
Siempre para seguir pensando!
Gracias de todo corazón!!
Besos!

Xochitl.. dijo...

Ay verito en este tema de hermanos soy muy sensible, de 6 quedamos 4 y es duro recordar.. por esta vez, paso.

Besos !!!

Vero dijo...

Qué tema el de las demandas múltiples!! dónde al que puede entender y racionalizar más le toca "ser el grande", porque el otro no entiende del todo...es difícil resolver esas situaciones, y seguir en calma, y que no se larguen a llorar todos juntos...
Muy lindo post, gracias, siempre es lindo venir acá a pensar estas cosas.

Johana dijo...

Veronica que suerte la mia de toparme con tu blog, cuanta sabiduria hay por aqui.

Ya no me voy, te sigo leyendo.

Gilda dijo...

Vero, gracias!!!!!!!!!!!!!!!!!miles de gracias. Son preguntas que me hago siempre. Aunque yo no siento que en mi caso con mi hermana hicieron diferencias, es algo que siempre me pregunté. Me querrán mas a mi ? a mi hermana? porque?. Y me lo pregunto ahora si es que algún día le podemos dar un hermano a Nachi.
Me encantaron tus conceptos.
Sos una genia!!!!!!!!

Besos.

Marce dijo...

Ahora pregunto yo!!!
¿DONDE SE GUARDA EL DESEO DE TENER OTRO HIJO,CUANDO TODO PARECE INDICAR QUE NO,QUE NO SERIA LA MEJOR DECISION?

Es "egoìsta" desear tener un hijo para terminar de "completarse" en esta vida.

Es un acto de irresponsabilidad,inmadurez,insanía, el saber que no están dadas las mejores de las condiciones(económicas,familiares,laborales)y sin embargo seguir alimentando ese deseo.

O es lo que es ...un profundo acto de AMOR,mas allá de todo .

He dicho .
Gracias Vero.

Marce dijo...

Para que me entiendas Vero
puedo razonar perfectamente los pros y contras
pero...con el deseo ,las enormes ganas...¿QUE SE HACE???
perdón estoy un poco pesada.

Verónica dijo...

Françoise: a estas alturas con tantos elogios de tu parte ya me estoy creyendo todo lo que me decís..ja. Gracias. Que bueno que te haya llegado a la distancia esa palmadita en la espalda..Quién diría que internet nos permite esas cosas ¿no?..

Laia: mirando a Aiotana como la miras, es dificil imaginar que no puedas hacerlo con un segundo hijo..

Anne: que te digo? en este camino te he visto, he sido parte, testigo privilegiado de tu maternidad. Pocas madres tan conectadas he conocido...Lindas tus palabras.

Charo: buen punto...el lugar asignado, a veces maravilloso y otras tan pesado...
(ya tendrías que abrirte tu blog así te conocemos más..jaja)

Mexicanita querida...pasa tranquila...recuerdos duros deben ser, sensibilidad entendible, pero también debes guardar con vos vivencias fuertes de esos vínculos..Abrazo para vos..

Vero: re-dificil resolver esas situaciones..se hace lo que se puede...

Johana: bienvenida y gracias por tu visita...paso a visitarte..

Gil: bueno me alegro que el post a pedido te haya gustado..

Marce: ¿me mandas un mail así ampliamos información? No es tan facil responder...mas datos se solicitan...

Cariños a todas..

Vero

XIMENA IANANTUONI dijo...

Vero me encantó esta continuación del tema hermanos, palabras sabias y sensibles, es tan asi, las diferencias, las demandas, las singularidades, el amor que se expande...
cuando pases verás que ya cité tu entrada al respecto en mi blog, gracias, besito

Verónica dijo...

Si Xime, vi tu enlace. Gracias. Siempre es especial para mi tu visita al blog..

Beso

Xochitl.. dijo...

Si vero, si los guardo, y solo yo puedo dar fe de ellos, mi amiga, mi compañera, mi hermana con la que tenía un año de diferencia murió. Asi que todas las vivencias, todos los juegos, todos los recuerdos se murieron con ella y nunca nadie mas podrá sentarse conmigo a recordar lo que hacíamos de niñas.

Amor de madre?? estoy segura que mi mamá nos quiere a todos, pero tambien se, que la mayor parte de su amor, de su alegría se fue con los dos que ahora no están... mala suerte la nuestra... debo decir mas ???

La Colo dijo...

Un hermoso tema, muy movilizante para recordar los momentos de tener a nuestro segundo bebé. En mi caso, Lau tenía 4 años y hablaba de un bebe en mi panza antes de que yo me embarazara (será el sexto sentido de los chicos?). Son diferentes, y uno siempre se pregunta, si los criamos igual, si les dimos el mismo amor, los mismos cuidados, como pueden ser tan distintos? Pero es así, son seres individuales, y está bien que así sea. Y otra cosa que me llama la atención es que Mati siempre me pregunta si fue un bebé deseado y buscado... me sorprende. Sí lo fue, y eso es lo que le digo, pero....él sentirá que no? En fin....creo que la maternidad/paternidad es un poco eso, aprender todos los días.
Besotes Vero, como siempre movilizándonos a todas.

Marina dijo...

Veo que no soy la única mamá de uno que le preocupa cuando sean dos...
Se entendió?
Me da mucha culpa pensar que cuando tengo otro hijo voy a dejar un poquito de tanta atención al primero, y que al segundo no lo voy a atender tan full time como al primero...
Quedó trabalenguas? Es que mi cerebro con este tema se enreda, y se enrosca mal!!
Besotes!!!!

Assumpta dijo...

Uuuuy que tema tan complejo!! :-)

Yo no tengo hijos pero tengo mucha relación con niños, así que me encanta leerte :-)

Mi experiencia "como hija" ya es de hace años, jeje... que ya tengo 46... pero sí recuerdo que mi madre a mi hermano no le pedía nada de colaboración en las tareas de la casa: pero nada, nada... mientras que a mi hermana y a mi sí y yo me escabullía todo lo que podía (hay que reconocerlo jeje)

Besos!!!

Verónica dijo...

Edith: no, no hace falta decir más. Gracias por compartir estas cosas..

Colo, que loco, la pregunta de Mati. Que lo hará cuestionarse así..¿no?

Mari: nada de culpas..Lo mejor que le puede pasar a cualquier hijo es que la mamá no le este prestando "tanta" atención. ja
Eso de compartir con un hermano lo que los padres depositan sobre los hijos, es genial..

Assumpta: esa preferencia de las madres por pedirnos tareas domésticas a las mujeres y a los varones no, fiel reflejo de sociedades machistas y toda una cuestión cultural aprendida...Quienes tenemos hijos de ambos sexos: miremos estas cosas...

Cariños a todos..
Vero

Mai dijo...

Vero, qué placer leerte! Cuánta claridad y cuánta realidad! Creo que ir pensando a lo largo de la crianza las particularidades de cada hijo y del entorno en el que nacieron hace a la posibilidad de ver sus naturales diferencias y así perder el miedo de "hacer diferencias" entre ellos. Recuerdo un pensamiento en el ámbito de la filosofía del derecho: "Que todos somos iguales (ante la ley) es una ficción jurídica. Cuando el derecho dice que somos iguales esconde las naturales diferencias. Cuando alude, elude." Ficción en este caso no quiere decir falsedad, sino más bien un modo particular de sostener un sistema. Que "todos los hijos son iguales, que a todos se los ama igual" vendría a ser una ficción en el ámbito de la crianza que tal vez sirva para sostener los lazos familiares. Pero repito que es muy válido y enriquecedor reconocer las naturales diferencias.
Un beso!

Gilda dijo...

Feliz Día de la madre!!!!
Espero que la pases lindo.

Besos.

Anónimo dijo...

Bueno, todo muy lindo, pero a ver para cuándo el blog dedicado a los hijos únicos (claro! Me pongo celosa!!). A todo lo que cargamos del imaginario popular (según éste somos casi unos monstruos egoístas carpichosos e incapaces de comprender, esperar y tolerar a los demás... además de medio idiotas para defender nuestros derechos). Y además, los hijos únicos que tienen varios hijos y los hijos únicos que tenemos uno solo... Ideítas nomás.
Besitos
Euge

Verónica dijo...
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