domingo, 29 de junio de 2008

Los dos tomates.


Las mañanas de los martes en el consultorio tienen algo especial.

Grupo terapéutico. Mujeres ellas. Cada una con su mochila a cuestas, intentando que el peso no sea lascivo. Queriendo sacar del equipaje lo que no les corresponde y devolverlo al incauto que se atrevió a hacerlas cargo de semejante peso.
El mate calentito, alguna cosita rica que traen para enfrentar la tarea y ganas, muchas ganas.
Si se escribiera una novela con ellas como protagonistas, cada una sería un prototipo de mujer ideal para describir aspectos diferentes de la personalidad.

En una sesión, ante una situación que una de ellas trajo, yo intenté mostrarle que estaba esperando cosas del otro que, sabía de antemano, no podía darle. Para cerrar le dije, mirá la heladera, y si ves dos tomates, no te figures que hay un kilo, hay dos tomates. Después irás al súper, pero por el momento hay dos tomates.

La cuestión es que el resto del grupo se prendió del concepto y comenzaron a buscar sus dos tomates y la posibilidad remota o concreta de ir al súper para llenar la heladera o cambiar su contenido.
Sé que no es un gran concepto teórico en el desarrollo contemporáneo de la psicoterapia, pero ¡que bien que nos vino!.

Desde ese día el grupo de los martes ha instaurado como símbolo oficial y rotulante, el de dos tomates que tenemos graficado en una imágen que nos acompaña en las sesiones.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, una de las integrantes del grupo de los martes (que lindo suena ser parte de algo especial.. pertenecer!!!)Así es,¡que bien nos vinieron LOS DOS TOMATES!!!!!!! Para mí fue un concepto revelador y liberador....Porque me permitió aceptar ciertas cosas de las personas que nos rodean, de las cuales tenemos expectativas y esperamos... esperamos que nos den o que sean de una manera que nosotoros necesitamos, pero ellos no lo son o no pueden ofrecernos lo que necesitamos emocionalmente. Poder ver que si en la heladera hay solo dos tomates, no podré obtener ensalada de frutas, solo hay tomates!!! esto me liberó de mi larga espera de algo que no va a llegar desde el otro, está en mí ir en la búsqueda de lo que necesito, si es que esos dos tomates no me bastan, ya no espero, yo voy en la búsqueda de las cosas que quiero encontrar en la heladera!!!!!! Gracias Vero por estos grandes conceptos para mí y por tantos más... y adelante con este maravilloso espacio de encuetros, con cariño Anne.

Verónica dijo...

Gracias gracias gracias.
A vos y a todas las chicas de los martes. Son valientes, especiales, inmensas en sus ganas de seguir, crear, generar y crecer.
Gracias por estar presente acá y por dejarme acompañarte durante estos años en el largo camino que emprendiste hacia una vida distinta para vos y tu familia.
Cariños.
Vero