
Es casi un ritual de fin de año. Una costumbre.
Cuando salgo en diciembre a comprar regalitos para el árbol, me auto regalo la agenda que usaré el año que sigue.
Y hace unos años que elijo la de Paulo Coelho: "El Instante Mágico".
Y si, me gusta leer cada dia alguna frase. A veces lo que leo me sirve justo para el momento en el que ando, a veces no. A veces no me provoca nada lo que leo, y otras me deja pensando.
A veces pienso "que bien le vendría al paciente que tengo adelante que le leyera la frase de la hojita de hoy" y a veces lo hago.
A veces abro la agenda al azar para ver lo que hay, como hago en ocasiones al pasar por la biblioteca con cualquier libro.
Ya conté (en el blog privado) una ocasión en que una persona (que en su vida tocó ni medio libro del brasilero en cuestión) me dijo no entender como una terapeuta, con mucha lectura encima y devoradora compulsiva de libros de Garcia Márquez, Silvia y Hugo Bleichmar, etc, etc. tenía en esa misma biblioteca libros de Coelho que era muy "bizarro". En ese momento casi me tiento y me pongo a justificar, y creo que lo hice pero a medias, porque me di cuenta que en realidad el tema de la lectura para mi pasa por el placer, por lo que me genera un libro, una historia, un relato, una forma de contar algo.
Así que salgo muy orgullosa todos los dias con mi agenda a cuestas. Y aprovecho las palabras que algunos se privan de conocer.